Mujeres pobres con carritos en la puerta de la parroquia, mujeres pobres con carritos en la puerta de atrás de la parroquia. Todas ellas entraban y salían de la parroquia con comida para pasar el mes. Sin duda era la mejor opción para ellas conseguir comida gratis en la parroquia. Néstor lo observaba todo desde la plaza, era su entretenimiento. Venía una mujer y luego otra y luego otra, sin duda debía ser la hora en la que la parroquia repartía comida.
De vez en cuando Néstor daba un trago a su cerveza y observaba a las mujeres pobres de su ciudad pero de el barrio en el que estaba, habría más barrios donde también sería lo mismo. Las parroquias mantenían a las familias, mataban el hambre.
En todos los barrios de la ciudad de Néstor era igual, las parroquias daban comida a las familias pobres para que pudieran subsistir y poder pagar la hipoteca de la casa y las facturas de la luz, agua y gas. Pero también había parroquias que pagaban la hipoteca de algunas familias y las facturas de la luz, del agua y del gas. De esa manera España no terminaba de hundirse y sí, era cierto, los bares estaban llenos...llenos de personas que no tenían que gastarse el poco dinero que tenían en comida y alimentos y así tenían para alcoholizarse en los bares y por supuesto tener un móvil era sagrado, por eso siempre iban bien las empresas de móviles. La gente tenía un móvil aunque no pudiera pagarse la hipoteca ni las facturas ni tuviera dinero para alimentos, el móvil era lo primero y lo segundo era estar en los bares. Así era cómo en una España pobre todo el mundo tenía móvil y todo el mundo estaba en los bares, pero eso no quería decir que no hubiera una gran crisis.
Para colmo de malestar Néstor se enteró que se estaba produciendo una nueva guerra en Ucrania que sería tal vez un detonante de una guerra mayor, pero todos los veranos era la misma canción: la tercera guerra mundial era inminente. Y luego no pasaba nada.
¿Pero por qué esta vez sería distinto?
Néstor pensaba que esta vez sería distinto, demasiado movimiento en la OTAN, demasiadas reuniones en la OTAN y demasiados mandatarios y prebostes de Europa en las reuniones de la OTAN. esta vez si que parecía que realmente la tercera guerra mundial fuera inminente, pero todos los veranos sucedía lo mismo. (Y luego no pasaba nada)
Pero esta vez a los Bancos Centrales y las élites que manejaban el mundo les urgía una guerra mundial para despoblar el planeta, realmente había demasiada cantidad de pobres en el mundo que no producían y eran un gasto para el Estado y una gran molestia para la parte de la sociedad por pequeña o ínfima que fuera que no era pobre. Urgía desmantelar este estado de cosas pero no creando empleo ni riqueza porque ya no se podía, pero sí haciendo que los pobres muriesen en largas y costosas guerras. También urgía una reducción drástica de la población y por eso se ultimaban los planes para una gran guerra, consecuencia directa de la grave crisis económica y del colapso del sistema capitalista y de la bancarrota de los países europeos. Una gran guerra convenía a las élites mundiales y a los bancos centrales y en eso estaban y mientras tanto Néstor veía la cola de mujeres pobres que con un carrito entraban por la puerta de atrás de la parroquia a obtener comida gratis. Nadie se moría de hambre en España gracias a asociaciones cómo Cáritas y a otras oenegés de la iglesia católica. Pero muchos decían que lo que estaba haciendo la iglesia católica era mantener a vagos, eso lo decían los que tenían que sacrificarse para ser explotados en sus trabajos para poderse pagar ellos comida, hipoteca, facturas y alimentos. La caridad se había enfriado y la gente estaba muy polarizada y había tantos pobres que los pobres ya a nadie le caían bien.
Néstor recordó cuando quiso hacerse un alcohólico, fue una decisión consciente. él quiso hacerse un alcohólico y a los 30 días cayó enfermo y lo tuvo que dejar, el hombre propone y Dios dispone.
Sin embargo nunca tuvo más fuerza ni ímpetu para llevar a cabo una decisión en su vida, hacerse un alcohólico era algo que tenía un gran sentido para él en aquellos momentos. Pero cayó enfermo y lo tuvo que dejar y después siguió bebiendo pero con moderación y nunca llegó a ser un alcohólico.
Néstor pensaba en las decisiones que tomamos con ímpetu, con energía y con ilusión y que dibujan y trazan aquello que será nuestra vida. Una decisión, otra y luego otra más...¡El ser humano no es más que un conjunto de decisiones tomadas, buenas o malas , pero que le han llevado hasta a donde ahora mismo se encuentra!
Y tenía que pensar Néstor que así era la vida, que había gente para la que no había crisis, que había gente con muy buenos trabajos, que había gente ganando bien su vida, que había gente que tenía abundancia y dinero...¡Siempre había sido así! Incluso en los tiempos de guerra o de crisis hay personas a las que les van muy bien las cosas...¿Suerte? ¿Han trabajado? ¿Han tomado buenas decisiones en la vida? ¡Néstor no podía saberlo! Pero estaba claro que en España quedaba un doce o un diez por ciento de clase media todavía...¿Por qué él no pertenecía a esa exigua clase media que todavía existía en España? Además había un tres o un cuatro por ciento de ricos en España...¿Por qué él no pertenecía a ese tres o cuatro por ciento de ricos que había en España? ¡Decisiones, decisiones tomadas en su día y en su momento y nada más! ¿Por qué haber querido ser un alcohólico? ¡Quizás por cierto romanticismo, por cierto dolor existencial, por rebeldía y por ir en contra del sistema! ¡Por lo mismo por lo que se pasó diez años fumando hachís y marihuana! ¡Exactamente por lo mismo! ¿Y ahora qué? Ahora iba a haber una tercera guerra mundial para todo el mundo...¿Pero eso era justo? Unos iban a perder mucho más que otros pero todos íbamos a perder. Para empezar, la vida.
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