Ser devorado por los mosquitos en un parque mientras bebes cerveza caliente...¿Es eso todo lo que la vida le iba a deparar a Néstor Crespo? Él quería cambiar, hacer algo más con su vida. Se encontraba evolucionado, era mucho mejor persona, mucho más compasivo y también sentía que el mundo se había vuelto más compasivo. En el quiosco miraban los cuadernos cuando él entraba por si hubiera dejado alguna cerveza a deber, en el quiosco ya no se fiaban de él porque vivía en una ciudad en la que nadie se fiaba de nadie. Llenaba su macuto de cervezas y se iba a los parques, hacía mucho calor, las cervezas se quedaban calientes y luego los mosquitos, agresivos, atacaban.
Una pareja de amigos había venido a ayudar a su mejor amigo que se había desmayado por el calor, entraron en su casa y abrieron las ventanas. Su amigo no salió de casa en toda la tarde, se encontraba muy enfermo y su mejor amiga estaba de mal humor, también por las altas temperaturas.
Se había abierto un portal dimensional en el mundo por el que entraban seres de otras dimensiones y la prensa se hacía eco de esa noticia, jamás pensaba Néstor que pudiera vivir en un lugar así, donde se dieran esas noticias. Y sin embargo todo era verdad, todo era real. Empezábamos a vivir en un mundo muy extraño, al borde de una gran guerra y con una gran crisis económica que no era sino el inicio del colapso del sistema. España seguía sin gobierno y con sus catorce millones de pobres y sólo un seis por ciento de los alumnos de bachillerato elegían estudiar una carrera de ciencias. Ya no quedaban científicos en España, no había suficiente inteligencia para ello. Los científicos eran muy pocos y sin embargo todo el mundo era escritor y poeta y artista. Pero científicos había muy pocos y los pocos que había emigraban hacia Alemania...¿Por qué en España sólo el seis por ciento de los alumnos del bachillerato estaban cualificados para estudiar una carrera de científica? ¡No lo sabía Néstor, no podía imaginar lo que era...tanta torpeza...¿Por qué?
España, un país de camareros y de gente que hacía el ridículo cuando salía al extranjero.
España entraba en una cuenta regresiva de caos...
Y el que se podía comprar un helado ponía la foto en Facebook...
¡Oh, España!
¿Qué va a ocurrir en el mundo? ¿Una gran explosión en Central Park?
¡No despertemos al gigante dormido!
Pasó al lado de Néstor una chica con una gran caja de cerezas y un vestido azul, caminaba con mucho garbo y eso puso a Néstor de buen humor y lo hizo salir de su estado comatoso-depresivo y después vio a muchos chicos divirtiéndose, de fiesta...para ellos todavía no había llegado el fin del mundo y eran felices en su ignorancia y en su inconsciencia...¡Chicos felices a pesar de su iracundia! ¿Y por qué el mundo no podía ser siempre así? ¿Por qué no podrías encontrarte siempre por la calle con gente feliz divirtiéndose? ¿Por qué tantas caras de haba feas y tristes llevando su estupor y su amargor? ¡Viva la inocencia de la juventud y sus días regalados!
Entonces Néstor pensó en lo buen poeta que era él en 1994 y en 1995, lo fantásticamente bien que escribía en aquellos años y lo mucho que la gente le admiraba por ello y le animaba a seguir escribiendo...¿Qué había pasado con el genio de su juventud? ¿Dónde había ido a parar? ¡No lo sabía...no podía saberlo! Se perdió una noche de alcohol y pesadillas y se sumió en un estado descaeciente y trepidante...¿Por qué había tenido que ser así? ¿Por qué Dios retiró de él su elevada genialidad? ¡No podía saberlo! ¿Qué había pasado con sus mejores años, con los mejores momentos vividos? ¡No podía saberlo!
¿Qué podía ocurrir ahora? ¿Una explosión en un estadio de Francia?
¿Y en España? ¿Irían a ocurrir más explosiones?
¡No podía saberlo! ¡No podía ver el futuro! ¡Néstor sólo podía ver su pasado y eso era lo que hacía y su pasado había sido glorioso, Néstor había sido un artista rico y acomodado con dinero y talento y cierta fama y bastante orgullo siempre al límite de todo y camino del exceso!
¡Sus mejores años ahora no existían!
¡Sus mejores años había quedado sólo en su recuerdo!
Néstor sentía que ya no podía soportarlo y que ya no podía soportarlo más.
Y ahora él y España se iban por el sumidero...¿Por qué el destino es tan adverso y la vida tan injusta? ¡Pero de alguna manera había sucedido lo mismo para todos! (No era ningún consuelo)
¡Booooomm! (Otra explosión)
Y entonces Néstor recordó aquellas vacaciones en las que encontró latas verdes de cerveza Skoll por tan sólo 80 céntimos en una gasolinera de una residencia, ahora ya no había dinero en España para pagar las pensiones y pronto la guerra civil y el caos se adueñarían de las calles, pero antes de que Jesucristo derramara su Copa de Muerte sobre España, Néstor tenía en su mente sus bellos recuerdos en forma de latas verdes de cerveza helada a 80 céntimos tan sólo, cerca de una residencia. Y así sería feliz cuando todos sus compatriotas, uno por uno, empezaran a morir...¡Habíamos vivido muy bien en España y todo el mundo, todas las capas sociales y eso deberíamos agradecerlo al Estado de Bienestar, a Europa, a la que sacamos el dinero todo lo que quisimos, y a los gobiernos progresistas que repartieron la riqueza que primero habían creado los partidos conservadores en un trabajo en equipo y una espiral de riqueza que hicieron que las cosas fueran muy bien en España.¡Ahora íbamos a morir todos! ¿Pero lo que nos hemos reído, qué? ¡Eso no nos lo quita nadie! Néstor en todo caso lamentaba la suerte de las jóvenes generaciones que nunca conocieron tiempos buenos en España y que siempre o casi siempre vivieron sumidos en la crisis y la precariedad y que ahora, para más Inri, les tocaría coger un fusil y morir cómo idiotas...¿Pero él qué podía hacer? ¡Él ya había vivido lo suyo y ahora esperaba la tercera guerra mundial en el mundo y la rebelión en España con su consecuente conato de guerra civil o Golpe de Estado! Y mientras hacía eso recordaba las latas verdes heladas de cerveza Scoll frente al mar en un pueblo de la costa del sur de España muy frecuentado por los británicos y los belgas, los alemanes y los rusos, que se habían hecho su propio espacio allí...
¡Oh, España! ¡Qué buenos tiempos hemos vivido! ¡Ahora a morir por Dios!
¡Pero antes Néstor tenía que recuperar su talento perdido, tenía que volver a ser el buen poeta que había sido en los años 90! ¿Y cómo Néstor, en busca de la genialidad, podría volver a ser el buen poeta que había sido en los años 90? ¡No lo sabía! ¡No podía saberlo! Y además pensaba:
--¿Son éstos tiempos para andar mirándose el ombligo, para andar escribiendo poesía?
Y entonces escribir y querer escribir le hacía sentirse culpable...¿Pero qué podía hacer? Siempre había sido un poeta y un escritor, había publicado dos libros, había ganado más de catorce concursos literarios, había creado más de sesenta blogs de estilo y prensa, había escrito para revistas, periódicos y colaborado en diversos medios...así que... ¿Qué otra cosa podría hacer Néstor?
Pero Néstor tenía razón: No eran tiempos para andarse mirando el ombligo.
¿Poesía Social, tal vez? ¡Cómo Blas de Otero! Pero ya no había poetas sociales, ya no quedaba ningún Blas de Otero en España...
¡A la gente no le gustaba la Poesía Social, les hacía recordar cuando España fue pobre y desigual!
¡Pero quizás ahora era el momento de la Poesía Social! ¿O no?
Y es que quizás el terreno de la Poesía Social lo tiene ahora la política, y todo se transforma para que nada cambie y todo sea más o menos lo mismo...
¿Y vivir en una tienda de campaña?
¡Néstor no sabía qué hacer con su vida!
Ahora venían grandes atentados terroristas en el mundo y en Europa y luego vendría la caída del asteroide y luego los terremotos globales que destruirán todas las ciudades del mundo y la lluvia de meteoros incandescentes...¡En 5 años morirían 3000 millones de personas! ¿Era necesario preocuparse sólo por escribir poesía? Pero...¿Y si Néstor se equivocaba? ¿Y sin nunca hubiera tercera guerra mundial, ni atentados terroristas, ni caída del asteroide, ni terremotos históricos, ni meteoros incendiarios? ¿Qué habría hecho Néstor Crespo con su vida, entonces? ¡Sólo escribir unas cuantos buenos poemas en los años 90! ¿Eso era suficiente en la vida de un hombre? Estaba en medio de su propia estupefacción...¿De qué sería capaz?
¡Y qué habríamos hecho con nuestra vida todos!
Poned una cara sonriente.
Ya no quedaba dinero para pagar las pensiones en España...¿Qué pensión iba a tener Néstor? ¿Y qué pensión iban a tener los de su generación si no había dinero...y los que vinieran detrás? ¡Nadie iba a tener pensiones (del Estado) y sólo podrían tener pensiones privadas! ¿No era eso peor que una tercera guerra mundial, no poder tener ningún dinero para la vejez? ¿Qué iba a pasar con todos esos millones de personas que no tendrían pensión...de qué iban a vivir?
El sistema está colapsando, la sociedad está creando a un nuevo tipo de criminal.
Pasas el tiempo jugando al parchís o la oca o leyendo tebeos o guardando tus colecciones asombrosas de cosas importantes que te acompañan y cuando quieres darte cuenta ya no tienes pensión, ya no tienes dinero y ya no tienes futuro...¿No es eso una tercera guerra mundial? ¿No es una tercera guerra mundial convertir en pobres a cientos de millones de personas?
No hay comentarios:
Publicar un comentario